Los Blbelforscher y el nazismo (1933-1945). Los olvidados de la Historia.

Portada de la publicación.


"Los Blbelforscher y el nazismo (1933-1945). Los olvidados de la Historia", Sylvie Graffard - Léo Tristan.

Los olvidados de la Historia
"Hoy día, cuando los sofistas nos invitan al olvido, señalaremos nuestro horror mudo e impotente ante los perros del odio, pensaremos con fuerzas en la agonía de los deportados y de los niños pequeños que no han vuelto, pues esa agonía perdurará hasta el fin del mundo"

                                  Vladimir Jankélévitvh


En los campos de concentración nazis el régimen totalitario alemán hacía preso a cualquiera que no comulgara con sus leyes, cultura, raza (aria), política, "religión", etc. Eran prisioneros: judíos, gitanos, etc. (por cuestiones de raza y religión como en el caso de los judíos);  eran reos: comunistas, anarquistas, liberales, etc., (por cuestiones políticas); eran prisioneros: homosexuales, lesbianas, pederastas, etc. (por cuestiones de inclinación sexual); pero había otros motivos... uno de estos motivos más impactantes e incluso sorprendentes fue el que se hacía prisionero, se encarcelaba a ciertos individuos o grupo por motivos de neutralidad, sí, decimos -neutralidad cristiana-, y estos eran los: Bibelforscher (termino alemán que significa: estudiantes de la Biblia).

Investigando, indagando más a fondo sobre este tema de la: -neutralidad y los Bibelforscher- encontré una publicación, una obra que habla (escribe) sobre ellos; fue toda una sorpresa...

La publicación: Los Bibelforscher y el nazismo. (1933-1945). Los olvidados de la historia, Sylvie Graffarf - Léo Tristan

¿Quién eran estos Bibelforscher?

La obra que estamos reseñando nos dice que este grupo religioso de aquella época y denominado en alemán Bibelforscher (Estudiantes internacionales de la Biblia), comúnmente conocidos en español como: "Testigos Cristianos de Jehová" o "Testigos de Jehová" fueron a parar a campos de concentración y exterminio nazis por no apoyar de ninguna manera el Régimen y rechazarlo. Su resistencia llegaba a extremos insospechados: no realizanban el saludo nazí-fascista, se negaban a decir Heil Hitler, no saludaban a la bandera, no tomaban armas, se negaban aprender la guerra (servicio militar, fabricar armas en las fábricas, servicios auxiliares de índole militar, etc.), no se enfrentaban en política, no se enfrentaban a sus perseguidores nazis de forma física, siendo completamente neutrales y pacíficos. 
La actitud neutral de los Bibelforscher los hizo diferentes, rechazados e incomprendidos en la Alemania nazi; sobre todo en los campos de concentración tanto por parte de los detenidos por distintas causas, como por los propios nazis...

Los Bibelforscher eran hombres y mujeres de distintas nacionalidades: alemanes (mayoritariamente), austriacos, polacos holandeses, franceses, belgas, daneses, etc., los cuales se encontraban recluidos en los campos de concentración por su neutralidad cristiana; estos podían haber salido fácilmente de dichos campos, solo tendrían que haber firmado un documento que ponía las autoridades del régimen, en dicho documento únicamente se exigía que se apoyase por obra y hechos al régimen nazi, y se rechazara a su Dios, Jehová. La gran mayoría de los 20.000 miembros de Alemania y otros países satélites que cayeron en sus manos rechazaron semejante propuesta.
Sufrirían en carne propia por ello, muchos, incluso morirían. 

Los Bibelforscher en los campos de concentración serían utilizados por algunos nazis como: empleados de hogar, niñeras en las propias casas, peluqueros, etc. Los nazis sabían (se aprovecharon de la neutralidad cristiana de los miembros de la confesión religiosa) que no atentarían contra ellos o sus propias familias, esto hizo que otros presos no entendieran dicha conducta, muchos rechazarían también a los Bibelforscher al no entender su proceder; sin embargo otros se quedarían impresionados por su fe, valor y actitud. 

En los campos de concentración los Bibelforscher eran conocidos por su distintivo (un triángulo invertido de color violeta o púrpura): los "Triángulos púrpuras".

El movimiento religioso denominado: Internationale Bibelforschervereinigung (IBV) se implantó en Alemania a principios del siglo XX, inicialmente en Westfalia y la Selva Negra, posteriormente se extendería a toda Alemania. 

En 1918, contaba la asociación con 5.545 adeptos, en una época en la que el presidente de la asociación religiosa era el juez estadounidense Joseph F. Rutherford, [sucesor del presidente fundador del grupo religioso (Watch Tower Bible and Tracy Society) Charles T. Russell]

En 1926, los Bibelforscher en Alemania eran casi 20.000 y cuando llegaron los nazis al poder en 1933 eran algo más de 25.000 miembros.
En el año 1933, los nazis en virtud de -la ley para la protección del pueblo-, promulgada el 4 de febrero y ampliada al día siguiente del incendio del Reichstag imponían las restricciones de: -libertad individual, libertad de opinión, libertad de prensa, de derecho de reunión, de asociación, consfiscación, limitación de la propiedad, etc. 
Se pisoteaba y eliminaba la Constitución de Weimar.

En el punto de mira de las autoridades nazis se encontraban la Asociación Religiosa de los Bibelforscher por ser un grupo que se oponía, denunciaba y no apoyaba de modo alguno al Régimen.

Y para muestra, un botón.

1) Los Bibelforscher alemanes no habían participado en las elecciones al Reichstag. Se oponían a las medidas que violanban los derechos de la Constitución Weimar.

Ernest Fraenkel, abogado en Berlín hasta 1938 (año en el que emigró) analiza:
"Otra cuestión preponderante es la de saber si el Decreto ley del 28 de febrero de 1933, que se basa en el artículo 48 de la Constitución de Weimar, puede suspender también los derechos fundamentales, suspensión que no se prevé en el artículo 28 párrafo 2 y que, por consiguiente, se considera en la terminología del derecho constitucional como 'invulnerables a la dictadura". 

La libertad de religión es uno de ellos.
Fuente: publicacion.


Pese a la proscripción de la Asociación, los Bibelforscher objetaron que la libertad de religión era uno de los derechos fundamentales que no se podían suspender según el artículo 48, párrafo 2 y consiguieron una sentencia absolutoria del tribunal especial Darmstadt el 26 de marzo de 1934. Sin embargo, fue un veredicto aislado. El 24 de septiembre de 1935, el tribunal del Reich basándose en la jurisprudencia vigente del art. 137, declaró, no obstante, que su aplicación: "no impide prohibir la existencia y la actividad de una comunidad religiosa cuando esta última es incompatible con el orden del Estado".
Aquel veredicto puso los derechos fundamentales: "invulnerables a la dictadura" en manos de la policía y rebajó la protección constitucional a la libertad de religión a una mera cuestión cuya apreciación dependía del ejecutivo. (pp.39).
                 Der Doppelstaat, Ernest Fraenkel 

2) Una orden secreta de la Gestapo indicaba que la policía secreta intentaba acabar con los Bibelforscher (testigos cristianos de Jehová).

"Berlín, 20 de marzo 1935. Según un escrito confiscado a los (testigos de Jehová). La batalla de Dios, los grupos de los Ungidos** se reunirán probablemente el 17 de abril de 1935, pasadas las seis de la tarde para la celebración de la fiesta conmemorativa del sacrificio de Jesucristo en honor a Jehová. Una visita de improviso a los líderes de los grupos de los testigos de Jehová, en un momento señalado, podría tener éxito. Sirvase comunicar los resultados. Firmado Herdtmann". (Página. 49).
Policía Secreta del Estado, ref. IRI 3637-35, citado en: Zürcher

**Ungido: (según el glosario de la publicación) elegido de Dios, uno de los ciento cuarenta y cuatro mil escogidos para reinar al lado de Cristo.

3) En centro penitenciario de Berlín-Plötzensee, junto con la Prisión Central de Brandenburgo sería el lugar de ejecuciones más importantes de Alemania Septentrional. Los nazis ejecutaron a cerca de 2.500 personas por motivos políticos, religiosos o raciales. 

Franz Reiter, envió a su madre en Austria, la siguiente carta:
"Estoy plenamente convencido de que mi manera de actuar es la correcta. Mientras esté aquí, aún puedo cambiar de idea, pero para Jehová eso sería deslealtad [...] Sí [...] hubiese prestado el juramento [militar], habría cometido un pecado por el que merecería la muerte" (pp. 125).

<<Anuario de los Testigos Cristianos de Jehová para el año 1989>>

Franz Reiter, sería guillotinado en 7 de enero de 1940, a la edad de 36 años junto a otros cinco Bibelforscher.

4)  Eva Tichauer, estudiante de medicina, número 20832 en Auschwitz, fue asignada al barracón número 24. 

Era el Revier** para las enfermas alemanas y arias de Birkenau.

"La paciente en mi barracón 24 de quien más me acuerdo era una testigo de Jehová. Nunca había oído hablar de esta secta religiosa antes. En aquella época, a los hombres los deportaron por negarse a participar en el esfuerzo para la guerra y a las mujeres por negarse a hacer cualquier servicio. Estoy hablando de mujeres alemanas. Las más valientes siguieron oponiéndose, incluso en el campo, cuando se negaron ha ir con los comandos exteriores. Las he visto ponerse de rodillas y rezar juntas después de los recuentos". (pp. 181).

J'etais le numéro 20832 en Auschwitz, de Eva Tichauer.

Revier**:(según el glosario de la obra) enfermería.

Los autores, Sylvie Graffard y Léo Tristan (seudónimo del escritor Michel Reynaud), dejan claro que no fue fácil indagar en el tema, pero que una vez disipado..., se sumergieron en el mundo de los Bibelforscher (testigos de Jehová). También quieren dejar claro que no tienen ningun vinculo próximo ni de ninguna clase con el colectivo religioso, y siguen sin tenerlo, indicando que los hechos tenían que hablar por si solos, y la historia fue su única guía.

En el apartado "Nota previa" los autores nos dicen claramente que quieren conseguir con su publicación:
"[...] Una mayoría [...] Tiene por costumbre mofarse del mundo de los Testigos de Jehová, ridiculizarlo, despreciarlo. Sin embargo no sabemos, o quizás lo sepamos demasiado bien, que hubiera hecho cualquier otro grupo religioso si hubiera sufrido un martirio semejante. Ellos no obstante han permanecido mudos, solo han publicado algunos libros o revistas sobre el período. [...] Que este libro sirva  de un modesto reconocimiento a un combate, una resistencia, una lucha, un martirio, un 'genocidio', a la voluntad del nazi asesino de negar a su víctima la elección de espiritualidad. No  olvidemos nunca que este pueblo cristiano fue ajusticiado por llamarse Testigos de Jehová, por llevar el mismo nombre que su Dios. La  Historia tiene más de una jugada en su haber que le hace dejar en el camino parte de su patrimonio, y el relato de los Bibelforscher forma parte de ese patrimonio, como una fracción indestructible, indeleble, inevitable. Pedimos al lector, al que se queda en el anonimato, que, una vez leídos estos hechos auténticos y extraordinarios, pida a la Historia que reconozca como suyos a estos olvidados. Para que el día de mañana, por fin podamos decir ¡Se hecho justicia!" (pp. 13)

El libro tiene 264 páginas las cuales se reparten en 44 capítulos.
 •Cada capítulo lleva al inicio del mismo: una nota, una máxima, un poema, un comentario y, al final del mismo un apartado de notas y referencias con un total de 700. 
• Un glosario (más de 120 términos explicados, además de sus sinónimos). 
• La obra tiene una bibliografía (93 autores y más de 143 publicaciones), una nota previa, una introducción, una nota de traductor, una advertencia al lector, traducción de una carta del Dr. Thomas Mann, agradecimientos y un mapa donde nos muestra los principales campos de concentración y exterminio, además de "comandos dependientes de los grandes campos". 
• En las páginas centrales se plasman: fotografías, se reproducen octavillas, documentos, cartas y artículos periodísticos concernientes a los Bibelforscher y el nazismo.

Concluyó la reseña con unas palabras de Jorge Semprún, el cual sufrió en primera persona el terror nazi y conoció a los Bibelforscher en los campos de concentración, el dijo:

"Los Bibelforscher, 'investigadores de la Biblia' también llamados testigos de Jehová, que llevaban un triángulo violeta, ya no eran muy numerosos en Buchenwald en el invierno de 1944. Internados debido a negarse por sus convicciones religiosas a usar armas [...]  habían sido objeto de castigos y represalias asesinas".
Fuente: propia 


Jorge Semprún
Viviré con su nombre, morirá con el mío 

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•Lenguaje: español.
•Edición: primera.
•Año: 1997
•ISBN: 978-2-908527-53-7
•Editorial: Editions Tirésias.
• Traducción del francés: Esther Álvarez, bajo la dirección de Caroline Langlois.
•Autores: Sylvie Graffard - Léo Tristan 
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Nota: Reseña realizada por vez primera en Novilis. (15 de septiembre, 2010).
-Reseña actualizada-.
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JF
J. F. Hernando Jorge 

                                 

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